Advirtieron que sólo el 8 por ciento de los asmáticos recibe tratamiento
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Según datos especializados 5 millones de argentinos sufren de asma y 800 mueren cada año.
Buenos Aires, 11 mayo (NA) - Más de cinco millones de argentinos sufren de asma, una afección
pulmonar crónica, pero la mayoría de ellos ignora la enfermedad y apenas el ocho por ciento de los
afectados recibe un tratamiento "adecuado", según advirtieron especialistas locales.
Esa situación genera "mayor cantidad de crisis asmáticas, internaciones e incluso
mortalidad" en todo el país, según señalaron los médicos, quienes subrayaron que alrededor de 800
pacientes mueren cada año en la Argentina por esta afección.
Estas conclusiones fueron brindadas por expertos de la Asociación Argentina de Alergia e
Inmunología Clínica (AAAeIC) y de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), durante
el simposio "Actualidad del Asma en Argentina", auspiciado por el laboratorio Phoenix, en el que
participaron más de 30 especialistas argentinos.
En el marco del encuentro, Daniel Colodenco, jefe de Alergia e Inmunología del Hospital María
Ferrer y vicepresidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, señaló que "en la
Argentina padecen asma el 14 por ciento de los adolescentes y el 12 por ciento de los adultos, pese
a lo cual sólo el 8 por ciento recibe el tratamiento correcto".
El asma es una patología inflamatoria crónica, y las guías internacionales señalan que su
correcto manejo incluye el uso de corticoides como medicación de control, más broncodilatadores
ante las crisis asmáticas.
El especialista Juan Carlos Ivancevich, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e
Inmunología Clínica (AAAeIC) y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador,
señaló que "a menudo se implementa un mal tratamiento, dado que se abusa de los fármacos
rescatadores (broncodilatadores), que deberían emplearse solamente para el tratamiento de las
crisis".
"Si bien los broncodilatadores son medicaciones muy seguras, su uso abusivo lleva a dos
consecuencias: por un lado, persiste la inflamación, lo que lleva a un deterioro pulmonar con
lesiones permanentes, y por el otro, la acumulación de dosis de broncodilatadores puede producir
temblores, taquicardia e incluso otros efectos cardiovasculares", remarcó.
A su vez, Colodenco destacó: "Muchos médicos ignoran la importancia del control, y más de la
mitad de los pacientes no adhiere al tratamiento".
"Esta es una problemática universal. La única forma de mejorar el tratamiento del asma es
optimizando la comunicación entre médicos y pacientes", añadió.
Por su parte, Ivancevich subrayó: "Esta es una enfermedad crónica. El médico debe explicarle
bien al paciente su paralelismo con otras afecciones semejantes, como diabetes o hipertensión, en
donde si no se toma la medicación a diario las consecuencias pueden ser muy serias".
El asma es una enfermedad pulmonar crónica, caracterizada por problemas respiratorios
recurrentes y síntomas tales como falta de aire, "silbidos" en el pecho, sensación de opresión
torácica y tos.
Según los especialistas, es frecuente en la infancia, y de hecho se trata de la afección
crónica que causa más ausentismo escolar.
En Argentina, de acuerdo con las cifras de un estudio denominado ISAAC, en 1996, el 15,4% de
los niños de 6 y 7 años de Buenos Aires y Rosario, y el 11,8% de los de 13 y 14 años tenían asma,
mientras que en Córdoba el 11,2% de los chicos de 13 años eran asmáticos al año siguiente.
El mismo estudio, repetido cinco años después, demostró que la situación no ha mejorado y en
algunas ciudades el número de asmáticos tiende a aumentar. Ivancevich señaló que "quizás los
médicos generalistas no están lo suficientemente alertas para detectar el asma, y si la descubren,
muchos no la llaman por su nombre. Eso hace que el paciente no sea consciente de la enfermedad que
padece ni cumpla los tratamientos como corresponde. Esto pasa en adultos, y quizás más aún en
pediatría, cuando se evita rotular a un niño como asmático".
